Notas
Sánchez Zinny: “La actividad del transporte de residuos peligrosos seguirá creciendo”
Medio: ARLOG
El directivo de la Cámara Argentina de Transporte Automotor de Mercancías y Residuos Peligrosos, Martín Sánchez Zinny sostiene que el crecimiento de la economía y el cumplimiento de la normativa ambiental por parte de más generadores son las dos razones principales de la positiva evolución de la actividad en el transporte de residuos peligrosos.
Pese a que sostiene que “sabemos de la debilidad de nuestras estadísticas”, ya que las últimas cifras comparativas sobre el tráfico interjurisdiccional de residuos peligrosos publicadas por la Secretaría de Ambiente y Recursos Naturales, son de 2003 y 2004, Martín Sánchez Zinny, miembro de la comisión directiva de la cámara que agrupa a las empresas del sector y presidente de Transmec, ratifica que la actividad del sector va a seguir creciendo.
Indica incluso que el crecimiento del sector se ve incrementado, en parte, por “la falta de conciencia”. “No puede ser que el Área Metropolitana de Buenos Aires genere más residuos domiciliarios, unas 14 mil toneladas diarias, que México DF -reflexiona-. Hay que revisar la comercialización y sobre todo el packaging de muchos productos. No se explica cómo nuestros supermercados siguen entregando millares de bolsas diarias de materiales de difícil degradación natural, que siempre terminan tapando desagües. Esto hay que replantearlo”.
¿Existe alguna tendencia nueva que pueda aplicarse?
Estamos muy atrasados en cuanto a la separación de residuos en origen. Recién ahora lo anuncian para los domicilios del Área Metropolitana Buenos Aires, comenzando con los húmedos y los secos. En otras sociedades ya la segregación es por grupos de orgánicos, plásticos y vidrios. Además, sigue existiendo una importante cantidad de residuos peligrosos que son vertidos por los hogares a la basura domiciliaria, muchas veces por desconocimiento. Otras por negligencia, como en el caso de los líquidos reveladores y fijadores para fotografía y rayos. En otro orden, la trazabilidad que exige este tipo especial de transporte aprovecha todas las herramientas que la tecnología pone a disposición de las empresas.
¿Cuál es la perspectiva en cuanto a la evolución de la actividad?
En líneas generales, la basura crece a la sombra de los indicadores económicos. Pero no hay que descuidar el concepto fundamental de reducir la generación en origen. Reciclar, reusar y reducir son las claves de una actividad económica ambientalmente sustentable. Por otra parte, seguramente continuarán y se profundizarán los conflictos interjurisdiccionales entre la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires, donde los vertederos, tanto oficiales como clandestinos, serán el motivo central de las disputas. La actividad marginal de los cartoneros, detrás de cuyo drama se esconden negocios millonarios para media docena de grupos inescrupulosos, no escapará a esta trama de intereses en pugna.
Desde su visión, ¿cómo se involucran las empresas del sector logístico en relación al medio ambiente?
De muy diversas maneras. Están las que, porque cuentan con un par de clientes que requieren el transporte de cargas peligrosas y habilitan parte de sus choferes para poder transportar esas mercancías, ya piensan que están en el mercado ambiental. La realidad es más compleja. Cuánto más nos alejamos de Buenos Aires es muy probable que nos encontremos con cargas generales mezcladas con peligrosas, dada la falta de oferta especializada y la tentación de solucionar el pedido de un cliente en un solo viaje. Esta solución puede traer al empresario de logística y al dador de la carga muy serios dolores de cabeza.
Sin embargo, la responsabilidad social empresaria es un concepto muy usado en estos días.
Reemplazó en la moda a las declamaciones ambientales de fines del siglo XX. La realidad es que no somos, en general, respetuosos del hábitat que nos rodea. Lo que importa no es el haber certificado tal o cual norma. Hay que asumir cambios de conducta profundos desde lo individual, lo hogareño y, por supuesto, desde nuestras empresas. El mundo no es nuestro. Lo tomamos prestado de las generaciones futuras. Ocurre que, entre tanta individualidad y falta de solidaridad, es muy frecuente descubrir que a pocos importa el cuidado del ambiente. El empresario de la logística debe conservar una silla vacía en su sala de reuniones del directorio. Ante cada nuevo negocio, ante cada diseño de un servicio, ante cada vacío en la información sobre la disposición final de mercaderías o insumos, debe dirigir la vista a esa silla, como si se tratara de la comunidad del futuro, e interrogarse qué daño puede provocarse a las generaciones venideras. No hay muchos más secretos. La logística no nace con la obtención del insumo o la materia prima y finaliza con la satisfacción del cliente. Su ciclo de vida nace en el diseño del servicio y culmina en la disposición final a que diera lugar por sus características.
Entonces no es suficiente con lo que se está haciendo…
Siempre se puede un poco más. En nuestro caso hay mucho por hacer.
Cuadro I: Origen y destino de residuos industriales
Origen |
Kilogramos |
% |
Ciudad de Buenos Aires |
22.826.727 |
32,10 |
Residuos derivados de las operaciones normales de buques |
19.183.768 |
27,00 |
Buenos Aires |
12.690.258 |
17,80 |
Córdoba |
2.964.207 |
4,20 |
Entre Ríos |
2.338.019 |
3,30 |
Santa Fe |
2.152.017 |
3,00 |
Total general |
71.109.586 |
100,00 |
Destino |
Kilogramos |
% |
Buenos Aires |
23.667.980 |
33,30 |
Santa Fe |
19.936.143 |
28,00 |
Entre Ríos |
12.726.296 |
17,90 |
Córdoba |
9.033.334 |
12,70 |
Total general |
71.109.586 |
100,00 |